¿Cómo nació el Jointness?

Originalmente, el concepto de Jointness fue acuñado  en el seno de las fuerzas armadas de Estados Unidos como una nueva fórmula de gestión, organización y operatividad de las diversas fuerzas.

 

Tradicionalmente, cada una de las fuerzas poseía  un alto nivel de autonomía  respecto a las demás. Esta marcada independencia se manifestaba tanto en temas conceptuales,  operativos, logísticos y presupuestarios. 

La necesidad creciente de combinar y coordinar acciones conjuntas en las cuales se movilicen al ejército de tierra, la fuerza aérea, la marina y las fuerzas de elite y la permanente exigencia de controlar y limitar el presupuesto militar nacional sirvieron de base para adoptar con entusiasmo la nueva filosofía del Jointness.

Tal es así que el marcado beneficio de combinar las ventajas relativas de cada unidad dió lugar a la creación de un nuevo concepto: la cultura púrpura como metáfora del color que se obtiene mezclando los colores de los diferentes uniformes de diversas fuerzas.

Debe entenderse el Jointness no como un sacrificio personal en beneficio del colectivo sino como un aporte al colectivo que conlleva paralelamente  un beneficio particular. 

Este nuevo enfoque apunta además a reducir la duplicación de la inversión en recursos, cumpliendo así los nuevos requisitos necesarios para racionalizar y ahorrar en los presupuestos de seguridad.

 

Además, en el contexto de las operaciones conjuntas, el Jointness permite la flexibilidad de mando conferida al comandante, logrando además el máximo de efectividad en la ejecución de las operaciones.

 

Al facilitar la integración de fuerzas aprovechando las ventajas relativas de cada una de ellas en función de las circunstancias, las unidades pueden alcanzar resultados óptimos.

El Jointness como concepto de integración militar es hoy ampliamente aceptado por muchos ejércitos en todo el mundo e incluso ha sido adaptado y adoptado con éxito en diversos sectores empresariales y sociales.